SUEÑO

En ocasiones, cuando intento

pintar y resulta vano

el empeño y me desespero

ante el hostil lienzo en blanco,

de pronto ocurre, por sorpresa,

después de mucho, mucho rato

de tentativas, de paciencia,

algo que no esperaba, algo

con lo que el cielo recompensa

sus sinsabores: un milagro.

Y, casi sin buscar, encuentro

la pincelada justa, el matíz

que necesito, la manera

de que lo oscuro se haga claro.

Surge la luz. Todo se ordena.

En el lienzo se posa la magia.

Y cuando al fin queda la obra

completamente terminada,

quien la pintó, confuso, piensa 

que no es verdad, que está soñando.